—Abuela —dijo Ethan con voz entrecortada. Pero no era su voz. Se volvió ronca y desconocida. Era un eco de Jessica, teñido de agonía—. Empujó… duele… salva al bebé…

La sangre se me fue del rostro, atravesando la neblina de la droga como un bisturí.¿El bebé?